Por qué los bebés tragan aire durante la toma
(y cómo reducirlo)

Tragar un poco de aire es una parte normal de la alimentación, así que algún trago de aire o un poco de gases de vez en cuando no es nada fuera de lo común. Lo importante es si tu bebé parece estar cómodo después. Si las tomas suelen ir seguidas de gases atrapados, molestias, irritabilidad o incomodidad evidente, puede que esté tragando más aire del que le resulta cómodo.

El diseño del biberón, la velocidad a la que fluye la leche y el ritmo de la toma pueden influir en la cantidad de aire que traga un bebé. Reducir la entrada innecesaria de aire puede ayudar a que las tomas sean más tranquilas y cómodas.

Esta guía explica por qué los bebés tragan aire, qué señales puedes observar durante una toma y qué pequeños cambios prácticos pueden ayudar a que la leche fluya de forma más uniforme.

¿Por qué los bebés tragan aire durante una toma?

Tragar un poco de aire durante la alimentación es normal. Los bebés pueden tragar más aire cuando una toma va demasiado deprisa, cuando están alterados o cuando les cuesta seguir el ritmo del flujo de leche. El aire también puede entrar alrededor de la tetina o mezclarse con la leche dentro del biberón, dependiendo de cómo estén diseñados el biberón y su sistema de ventilación.

El aire tragado no es la única causa de gases, llanto o cólicos en bebés, pero una cantidad excesiva puede contribuir a las molestias. Reducir la entrada innecesaria de aire puede ayudar a que la toma sea más cómoda.

Cómo puede formarse vacío dentro de un biberón

Esto es lo que ocurre. A medida que el bebé bebe y la leche sale del biberón, tiene que entrar aire para ocupar ese espacio. Si el aire no puede entrar con facilidad, empieza a formarse un vacío o presión negativa dentro del biberón. Esa presión se opone al flujo, lo ralentiza o lo interrumpe y obliga al bebé a esforzarse más en cada trago.

Si el flujo se vuelve irregular o se detiene repetidamente, la toma puede resultar más frustrante. Algunos bebés entonces succionan con más fuerza, beben a grandes tragos o pierden el ritmo, lo que puede aumentar la cantidad de aire que tragan.

 

Señales de que el flujo del biberón se está interrumpiendo

Durante una toma, algunas señales pueden indicar que la presión está aumentando y que la leche no fluye de forma uniforme. Puedes notar:

  • Tu bebé bebe en periodos cortos en lugar de mantener un ritmo constante
  • La tetina se colapsa o se aplana hacia dentro
  • Tu bebé se inquieta o se cansa a mitad de la toma
  • Tu bebé suelta la tetina repetidamente

Si estas señales aparecen a menudo, puede ser útil revisar el flujo de la tetina y la ventilación del biberón.

Otras razones por las que un bebé puede tragar más aire

Además de la presión dentro del biberón, algunas situaciones cotidianas pueden hacer que el bebé trague más aire junto con la leche:

  • Alimentarlo cuando ya está llorando o muy alterado
  • Un flujo de tetina que todavía no se adapta bien a tu bebé
  • Una toma demasiado rápida en lugar de relajada
  • Tu bebé todavía está aprendiendo a coordinar succión, deglución y respiración

Cada bebé encuentra su propio ritmo y gran parte de estas dificultades suelen mejorar de forma natural a medida que crece. Si las tomas parecen constantemente difíciles, consulta con el pediatra, la matrona u otro profesional sanitario.

 

Cómo reducir la entrada de aire durante la alimentación con biberón

No hace falta cambiar toda la rutina. Unos pequeños ajustes pueden hacer que las tomas sean más tranquilas y reducir la entrada innecesaria de aire:

  • Ofrece el biberón ante las primeras señales de hambre, antes de que tu bebé se altere y empiece a beber demasiado deprisa
  • Mantén a tu bebé bien sujeto en una posición semierguida en lugar de completamente tumbado
  • Mantén un flujo suave y controlado para que la leche no salga demasiado rápido
  • Permite pausas naturales para que tu bebé pueda descansar y respirar
  • Haz que eructe suavemente a mitad y al final de la toma
  • Sigue las señales de tu bebé y evita presionarlo para que termine el biberón

Cómo están diseñados los biberones anticólicos para ayudar

Aquí es donde el diseño del biberón cobra importancia. Los biberones anticólicos con ventilación están diseñados para dejar entrar aire de forma controlada a medida que sale la leche, de modo que no se forme vacío y el flujo se mantenga constante. La idea es sencilla: dejar entrar el aire donde hace falta para que el bebé trague menos junto con la leche.

Por ejemplo, los biberones anticólicos Maxi-Cosi utilizan la válvula InnoVent en la base del biberón precisamente para esto. Durante la toma, el aire entra a través de la válvula y permanece por encima de la leche en lugar de mezclarse con ella, ayudando a mantener un flujo suave y constante desde el primer hasta el último trago y a que la toma sea más cómoda.

Preguntas frecuentes

¿Tragar aire es lo mismo que tener cólicos?

No. El aire tragado puede contribuir a los gases y la irritabilidad, pero los cólicos son un patrón distinto de llanto prolongado en un bebé que, por lo demás, está sano, sin una única causa conocida. Reducir el aire tragado puede ayudar con el confort, pero no es un tratamiento para los cólicos.

¿Por qué se colapsa una tetina durante la toma?

Una tetina suele colapsarse cuando se forma vacío dentro del biberón y el aire no puede entrar para equilibrar la presión. Soltar brevemente la tetina permite que vuelva a entrar aire y que recupere su forma. Un biberón ventilado o anticólico está diseñado para evitarlo dejando entrar aire mientras el bebé bebe.

¿Puede un flujo de tetina incorrecto hacer que mi bebé trague más aire?

Sí. Si el flujo de la tetina es demasiado rápido, tu bebé puede tener dificultades para seguir el ritmo de la leche, lo que puede provocar que beba a grandes tragos, tosa o trague más aire. Si el flujo es demasiado lento, puede tener que succionar con más fuerza, frustrarse o perder el ritmo de la toma, lo que también puede hacerla menos cómoda.

El flujo adecuado de la tetina debe permitir que tu bebé se alimente de forma constante y cómoda. Las recomendaciones de edad son una guía útil, pero cada bebé es diferente, así que también conviene observar cómo se alimenta y cambiar a otro flujo si es necesario.